05 octubre, 2006

El Concejo de Cervera y su territorio



La actual división administrativa del territorio en municipios arranca de la Constitución de Cadiz (1812), aunque su desarrollo fue bastante posterior. Antes de la existencia de los municipios el territorio estaba dividido en señoríos, concejos, encartaciones, infantados, condados...

En aquella época Robles pertenecía al Concejo de Cervera cuya capital era Vega (la actual Vegacervera), y se llamaba Robles de Cervera (o Robles de Zervera según otros, o incluso Robles de Çervera, pues entonces la escritura no estaba sometida a la normalización ortográfica actual).

A partir de 1835 el Concejo de Cervera, ya sin los pueblos de Ciñera, La Vid y Villasimpliz que se habían integrado en 1805 en el Concejo de Gordón, se transforma en el Municipio de Vegacervera, siendo esta situación la que se refleja en el Diccionario de Madoz (1845-50). En la segunda mitad del siglo XIX se segregan los pueblos del sur del Municipio de Vegacervera, pasando a constituirse el Municipio de Matallana de Torío, y es a partir de entonces al parecer cuando Robles deja de llamarse Robles de Cervera y adquiere su nombre actual de Robles de la Valcueva.



Recogen Jose Manuel González García y Julia Miranda Pérez-Seoane en su gran libro El municipio de Vegacervera: arqueología e historia (pag 48 y 49) que según el documento 134 del ASIL (Archivo de San Isidoro de León), datado en 1564, el Concejo de Cervera llego a tener por entonces 27 lugares, entre poblados y despoblados: las actuales Vegacervera, Coladilla, Valle de Vegacervera, Villar del puerto, Valporquero, La Vid, Ciñera, Villasimpliz,(estos tres últimos pueblos pasan a integrarse política y administrativamente en el Concejo de Gordón en 1805 por cédula real de Carlos IV), Matallana de Torío, Serrilla, Villalfeide, Orzonaga, Robles de la Valcueva, Palazuelo de la Valcueva, La Valcueva, y Pardavé; más los despoblados de Santa Eugenia, Cavatuerta, Llaneces, Espinosa, Cobielles, Valdesalinas, Vardade, Crespas, Retuerta, Follosa y Villiella. Además de estos 27 lugares que se mantuvieron durante toda la edad media, hay constancia de otros pueblos desaparecidos que habían asentado en el término del Concejo de Cervera, como Bociello, Carabedo, Eriella, Godinas, Milleras, Orugo y Riazo.


Todos los despoblados del antiguo Concejo de Cervera citados han sido localizados, en la mayoría de los casos con seguridad total. A continuación recogemos la situación de los mismos:

-Cavatuerta: Abadía que se situaba en el valle de San Pedro, perteneciente en la actualidad a Aviados, pero que en el pasado perteneció a La Valcueva. La abadía estuvo bajo la advocación de San Pedro.

-Santa Eugenia: Situado en terreno de la Valcueva, en el pago llamado Las pozas de Santa Eugenia, entre el pago de la Valcueva conocido como Praucorral y la fuente del Villar. Su último vestigio fue la ermita de Santa Eugenia, cuando esta se arruinó la imagen de la santa fue transladada a la iglesia de Palazuelo de la Valcueva.

-Valdesalinas: Situado en el valle de Valdesalinas en terreno de La Valcueva. El valle de Valdesalinas es perpendicular al del Torío y se extiende entre Matallana de Torío y La Valcueva, estando el territorio del valle dividido principalmente entre estos dos pueblos, aunque también hay una parte que pertenece a Robles de la Valcueva. La entrada al valle desde la Valcueva se hace por el Valle de Regueras, donde está la mina de carbón abandonada de La Carmonda.

-Orugo: Situado en el valle de Valdesalinas próximo a su entrada por Matallana de Torío. Su último vestigio fue la ermita de la Encarnación. Cuando la ermita se arruinó la imagen de la virgen fue transladada al pueblo de Matallana de Torío.

-Godinas: Situado en los alrededores de lo que hoy en día es la ermita de Boínas, en Robles de la Valcueva.

-Milleras: estuvo situado en la desembocadura del valle de San Andrés, en Pardavé. Su desaparecida iglesia estaba bajo la advocación de San Andrés. Restos del poblado fueron sacados a la luz y estudiados por el gabinete de estudios arqueológicos Strato en el año 2000 con motivo de la realización de la variante de la carretera León - Collanzo a su paso por Pardavé. Se realizó una excavación de unos 800 metros cuadrados descubriendose una necrópolis medieval con tumbas de lajas (lábanas en el habla de la zona).


Al parecer, en época medieval Milleras no pertenecía al Concejo de Cervera, sinó al Infantado del Torío que llegaba hasta la puente de Milleras, es decir el antiguo puente de Pardavé. Por entonces Pardavé sólo se extendía por la margen izquierda del río Torío, y al despoblarse Milleras su territorio se incorporó a Pardavé y esa es la razón de su actual pertenencia al municipio de Matallana de Torío.

-Carabedo: Localizado al nordeste de Pardavé en el valle de Carabeo. Los últimos restos de la iglesia románica del poblado se reutilizaron en las tapias del cementerio de Pardavé.

-Llaneces: situado en el valle de Llaneces, valle de Orzonaga que se extiende en dirección a Llombera. En concreto los últimos restos del pueblo serían las ruinas de la ermita de San Mamés, ermita que fué incendiada durante la guerra civil y desde entonces yace en el abandono.

-Follosa: Se situaba en el cámino que une Villalfeide y Correcillas, como a dos km del casco urbano de Villalfeide. En la actualidad su territorio pertenece a Villalfeide. Su iglesia que se situaba en el paraje conocido como El serrico San Juliano estuvo consagrada a dicho santo, y perduró convertida en ermita hasta después de 1521.

-Crespas: Situado a unos 2 kilómetros del casco urbano de Correcillas en dirección a Villalfeide, en los parajes denominados Santiesteban (en la solana) y Crespas (en la umbría). La iglesia consagrada a San Esteban sobrevivió transformada en ermita hasta el siglo XIX. Su terreno en la actualidad pertenece a Correcillas, y por lo tanto al Municipio de Valdepiélago.

-Vardade: Se cree que estuvo situado en el actual valle de Bardaya, en término de Vegacervera, en concreto en el paraje conocido en la actualidad como Vegallanos.

-Retuerta: Despoblado situado en el valle de Bardaya. La ruta autoguiada de senderismo señalizada por la asociación Cuatro Valles y conocida como ruta de Los Sierros negros y el Cardayal transcurre por dichos parajes.

-Espinosa: Se cree que su término se extendía a ambos lados de la collada de Espinosa, collada que se sitúa entre Valle de Vegacervera y Villar del Puerto y marca la divisoria de aguas entre el valle del Torío y el valle del Bernesga. Tuvo una iglesia consagrada a Santa Eugenia, que estaría situada en el emplazamiento del actual cementerio de Valle de Vegacervera. Cuando esta iglesia se arruinó a finales del siglo XVIII la imagen de Santa Eugenia fue llevada a la ermita de San Antonio situada en Valle que se amplió y transformó en el actual templo parroquial, cambiando su anterior advocación a San Antonio por la actual a Santa Eugenia.

-Villiella: Despoblado cuya ubicación ha sido determinada por José Manuel González y Julia Miranda aproximadamente a un kilómetro al este del pueblo de Valle de Vegacervera, en los parajes denominados Los Praos de Santa Ana y La Cabanilla. Tuvo una iglesia consagrada a Santa Ana que en 1639 todavía se mantenía en pie como ermita, aunque ya muy deteriorada.

-Bociello: Estuvo situado en el valle que se abre al oeste de Valporquero en el pago llamado Los Praos de Gocillo, tuvo una iglesia consagrada a San Martín que perduró hasta el siglo XVIII, y que estaría situada en el paraje denominado hoy en día San Martino.

-Eriella: Se trata de otro despoblado del término de Valporquero. Se localizaba al norte de Valporquero en los parajes de Los Barriales y Las Verdes. Sus últimos restos serían los de la ermita de San Roque, que estuvo en pie hasta comienzos del siglo XX, y de la que todavía quedan algunos cimientos.

-Riazo: Despoblado del término de Coladilla, su ubicación ha sido determinada por José Manuel González y Julia Miranda en un extenso valle que se abre al suroeste de Coladilla y cuya parte central recibe el nombre de Riazo, y en concreto en el paraje denominado Los Castañales. Se cree que no tuvo iglesia.

-Cobielles: Despoblado localizado en el término de Coladilla, aproximadamente a medio camino entre Coladilla y Vegacervera, al norte de la carretera, entre esta y la Peña de San Pedro, en dicha zona se conserva el topónimo de Cuvillas o Cubillas referido a varios prados, a un teso y a un reguero. Se cree que tuvo iglesia consagrada a San Pedro.

Sobre Pabrado citado por Don Maximiliano como despoblado del Concejo de Cervera, José Manuel González y Julia Miranda consideran que se trata en realidad de un error de transcripción en un documento moderno, y no encuentran referencias que apoyen su existencia.

Yo por mi parte opino que además de los despoblados citados en esta entrada han debido de existir otros en el antiguo Concejo de Cervera. Sobre alguno de ellos aportan alguna prueba José Manuel González y Julia Miranda en sus trabajos. Sin la existencia de esos despoblados sería muy dificil explicar el origen de algunas ermitas como por ejemplo las de San Juan y San Roque en Orzonaga.

11 septiembre, 2006

Descripción e historia del Santuario de Boínas

Entre las personas que han destacado en el estudio de nuestra comarca cabe situar en un lugar señero a Julia Miranda Pérez-Seoane, cuyos trabajos son de un rigor, una minuciosidad y una seriedad proverbial. Aún a riesgo de redundar en el contenido de la anterior entrada de El Blog de Robles de la Valcueva, por su gran interés reproducimos el texto del estudio que sobre la Ermita de Boínas realizaron Julia Miranda Pérez-Seoane y José Manuel González García en el artículo titulado Arte románico en el municipio de Matallana publicado en 1994 en la revista Tierras de León. Quien tenga interés por el artículo íntegro con ilustraciones y bibliografía en papel lo puede solicitar a la biblioteca del Instituto Leonés de Cultura.



ERMITA DE SANTA MARÍA de BOÍNAS (ROBLES DE LA VALCUEVA)

HISTORIA

Boínas es el nombre actual de un poblado medieval desaparecido, de nombre Godinas, que se localizaba en las inmediaciones del santuario de Santa María de Boínas próximo a Robles de la Valcueva del que depende administrativamente. En el siglo XII estaba poblado, pues Rodrigo Petrien dona, en 1161, a los hijos y yernos de Rogo Pelaiz las heredades que tenia in Pardaue et in Godinas y aunque no figure en el documento, es indudable que la ermita de Santa María de Boínas era entonces la iglesia del lugar.

La primera noticia sobre la ermita la encontramos a finales del siglo XV, cuando Godinas estaría ya despoblado. En 1494, en un apeo de las propiedades que el cabildo de la Catedral de León tenía en Robles, Palazuelo y La Valcueva, se incluye una tierra que dicen Castrolacierto que a por linderos de la una parte el Rio Caodal, de la otra parte tierra de Santa Maria de Goinas e de la otra parte tierra de los fixos de Gonzalo Martinez e de la otra parte tierra de dicho arcediano. Unos años más tarde, en 1503, en el pleito que mantenían los vecinos de Pardavé y Robles contra el concejo de Vegacervera, figura como testigo Fernando Alfonso, vesino de Robres, hermitaño de Santa Maria de Buinas. Posteriormente se encuentran muchas noticias sobre ese santuario en documentos del siglo XVIII, siendo especialmente interesantes las que nos aporta el catastro del Marqués de Ensenada de Robles y un Libro de cuentas que se conserva en el Archivo Parroquial de ese mismo lugar. Por ellos se sabe que la fabrica de la Hermita de el santuario tenía numerosos foros y heredades, en el término de Robles, y también en Naredo y en Robledo de Fenar y numeroso ganado propio dado en alparceria sobre todo vacas y jatos y novillos de partija. Las heredades antecedentes, los foros y ganados las administra el mayordomo de dicha ymagen a su benefizio. También informan dichos documentos de que, alrededor del santuario, había entonces una casa que se yntittula de novenas para ospedarse los devottos que concurren a cumplirlas en la que habitaba un ermitaño en algunos tiempos. Los vecinos de Robles recuerdan otras dependencias que existieron en sus inmediaciones, como una venta y una fragua, cuyos últimos restos desaparecieron al explanarse hace unos años el entorno del santuario, así como el hallazgo, con tal motivo, de algunas monedas antiguas, cuyo paradero se desconoce.

La ermita de Boínas fue incendiada durante la guerra civil, desapareciendo entonces todos los retablos barrocos y la imagen de Nª Sª, una talla románica casi con toda probabilidad, que fue sustituida por otra moderna. Reconstruido el templo, la fiesta de la patrona se siguió celebrando cada 15 de agosto, cobrando esta romería en la actualidad gran celebridad en la comarca.



DESCRIPCIÓN

La ermita de Santa María de Boínas (o Buinas, como figura en algunos documentos y aún dicen muchas personas de la zona), se encuentra en las inmediaciones del río Torío, al oeste de Robles, y a aproximadamente un km de su casco urbano. Tiene una orientación este-oeste y una única nave de 27 m de longitud, que se desarrolla en dos tramos diferentes: el más próximo a sus pies es el más estrecho y probablemente el más antiguo, y el más próximo a la cabecera es más ancho y más moderno que el anterior. La cabecera, rectangular y rematada en bóveda de medio punto, debe de ser aún más moderna que la nave. El hastial del oeste se remata con una pequeña espadaña en la que hay una única campana. Hay otras dependencias laterales en su lado norte: la sacristía, a la que se accede desde la cabecera, y un trastero con acceso exterior y de reciente construcción, absolutamente antiestético ya que se construyó con bloque de cemento. El pavimento está constituido por bloques rectangulares de caliza, escepto la parte de la tribuna que se cubre con ladrillos rectangulares.

El santuario tiene tres accesos abiertos en el muro sur del templo: dos comunican con la nave y están protegidos por un porche que se sustenta en columnas de piedra, cinco de sección octogonal y otra, sobre un alto plinto, tiene sección rectangular; el tercero, al que se accede por una escalera exterior de piedra, comunica directamente con el coro. El acceso principal se abre al tramo central de la nave y está rematado en un arco rebajado de ladrillos, el otro de jambas lisas y aristas exteriores cortadas, se remata en un arco de medio punto sin impostas. Las dovelas de su arco, sin ornamentación, son de grandes dimensiones (67 cm). Esta última puerta es casi identica a otra, en la actualidad tapiada, que se abría en el hastial del oeste, bajo el campanario. El tramo más alejado de la cabecera, de traza románica, parece corresponder a la nave del templo medieval. No conserva elementos artísticos de interés, pues, como indicamos, sus dos accesos, las puertas del sur y del oeste, carecen de ornamentación.



LA ESTELA DE LA PORTADA PRINCIPAL

Sin embargo, en la puerta principal del templo, en la esquina superior derecha de su cara exterior, se ha empotrado un interesante bajorrelieve de 46 cm de alto por 34 cm de ancho. Hasta la destrucción del santuario durante la guerra civil, según nos han contado en Robles, había otra estela semejante a ésta en la otra esquina de la puerta que fue destruída entonces. La estela de Boínas representa, de frente, una figura humana femenina de cuya cabeza, en la que apenas se marcan los ojos, la nariz y la boca, pende lo que parece ser una coleta que le llega hasta la cadera izquierda. Sus brazos caídos y separados, acaban en dos enormes y desproporcionadas manos con los cinco dedos rudamente representados. Las piernas, también separadas, acaban en unos pies igualmente enormes y en los que también se señalan con tosquedad los dedos. Parece que transporta un objeto en cada mano: el de la derecha es circular y el de la izquierda, rectangular. Desconocemos el lugar que esta estela ocupaba en el templo original y también nos es desconocido su valor simbólico. Es semejante a otra estela de la iglesia de Santa Cruz de Retorta (Guntín) de la diócesis de Lugo, que se ha interpretado como una alegoría a la eucaristía. Debemos destacar que este bajorrelieve de Boínas es de una gran belleza, a pesar de su tosquedaz, su primitivismo y su carencia de prespectiva y de proporcionalidad.

12 julio, 2006

Los orígenes de Boínas

Aprovechando que se aproxima la romería del 15 de agosto, vamos a publicar la primera de una serie de entradas que en el futuro dedicaremos al Santuario de Boínas en El blog de Robles de la Valcueva.


Julia Miranda Pérez-Seoane en el artículo titulado De toponimia: Uerruga y Brugos, afirma que "es una constante histórica que las iglesias parroquiales de lugares que se han despoblado se conservan después como ermitas".

En el documento 134 del ASIL (Archivo de San Isidoro de León), datado en 1564, se nombran entre los despoblados que había ya por entonces en el Concejo de Cervera los lugares de Bociello, Carabedo, Eriella, Godinas, Milleras, Orugo y Riazo.

Hay muchas razones para mantener que la Ermita de Boínas es el último resto del poblado medieval de Godinas.

Entre los autores que fundamentan la identificación de Godinas con Boínas destacamos en primer lugar a la citada Julia Miranda Seoane que defiende dicha identificación junto a José Manuel González García en el libro El municipio de Vegacervera: arqueología e historia y en el artículo titulado Arte románico en el municipio de Matallana publicado en 1994 en la revista Tierras de León.

En segundo lugar destacamos a José Avelino Gutiérrez González prestigioso historiador natural de Pardavé, que en su obra Poblamientos antiguos y medievales de la Montaña Central Leonesa mantiene que en las inmediaciones de la ermita de Boínas, y del que toma el nombre, asentaba en la edad media el pueblo de Godinas, debiendo de ser la actual ermita la iglesia de dicho poblado.

En tercer lugar recogemos a Angel Fierro del Valle en su libro La Real Encartación de Curueño (pag 70) y a Luis Rojo Martínez en su libro El valle de La Valcueva (pag 54 y 68), que se hacen eco de los trabajos de los autores anteriores, y coinciden con ellos en la identificación de Godinas con Boínas.

Sobre la evolución fonética de Godinas a Boínas, simplemente decir que es bastante lógica, pues en nuestro idioma abundan los casos de evolución de b>g (por ejemplo en el lenguaje coloquial abuelo>agüelo) y vicerversa de g>b, y también abundan los casos de pérdida de d intervocálica, como sucede con frecuencia con los participios en el habla coloquial (por ejemplo: acabado>acabao, pescadito>pescaíto).

Sobre la etimología, tema que trataremos en una futura entrada, uno de los autores citados, don Maximiliano González Flórez en su libro La ribera del Torío (pag 229-230), hace derivar Boínas de Bovinas por unas supuestas "ferias bovinas" que se celebrarían en los alrededores del santuario y en las que se venderían ejemplares bovinos (vacas y bueyes). Simplemente decir que como vimos en la evolución fonética, nos parece una hipótesis poco verosímil.